El pasado 7 de diciembre se cumplieron treinta años desde la celebración en Benaoján del “Día de la Provincia”, evento que organizaba la Diputación Provincial de Málaga con motivo de la entrega de premios del XIII Concurso de Embellecimiento de los Pueblos de la Provincia.
Dicho concurso arranca allá por el año 1962.(1) Desde esa fecha, Benaoján participa en la mayoría de las convocatorias exceptuando(2) la de los años 1965, 1966,1967 y 1970.
Estos concurso se desarrollan con el fin de acometer ciertas reformas y avances en los municipios de la provincia, los cuales se encuentran muy atrasados, y puntos clave como saneamiento, agua corriente, alumbrado público… brillaban por su ausencia. Todo con el fin de adaptarse a los nuevos tiempos y viendo muy de cerca el filón que se avecinaba con el recién iniciado Turismo.
Tal cual queda dicho, en Benaoján se dieron esa serie de transformaciones; se pavimentó el casco urbano casi al completo, se realizó una perfecta red de alumbrado público, el agua corriente se generalizó en casi todos los hogares, el blanco de la cal lo impregnaba todo y algo peculiar, que ha sido una constante en la labor del que por entonces era el primer edil del pueblo, era la presencia en todo rincón de un adorno floral (macetas, flores, jardines…).
Da la casualidad que ese año se decide celebrar el “Día de la Provincia” en el pueblo que obtuvo el primer premio, siendo éste nuestro pueblo, Benaoján.
Tal es así, que el 7 de diciembre de 1974 Benaoján y su gente se disponían a acoger la celebración de los actos. En la plaza se instaló una tribuna en cuyo frontal se colocó en su parte central el estandarte con el escudo de la provincia y a su lado se dispusieron los escudos de las cabezas de comarca. De todos los balcones y ventanas colgaba algún estandarte, bandera o gallardete.
El inicio de los actos comenzó con una gran tirada de cohetes, desfile de banda de música y rondalla. Sobre las diez de la mañana comenzaron a llegar las autoridades, que eran recibidas a la entrada del pueblo por la corporación municipal al completo y la práctica totalidad de los vecinos.
Una vez recibidos todos los invitados, en especial el Gobernador Civil, don José María Aparicio Arce, el presidente de la Diputación, don Francisco de la Torre Prados, el alcalde de Málaga, don Cayetano Utrera Ravassa y un sinfín de delegados de los distintos ministerios, organismos y entidades, más todos los alcaldes de los distintos municipios de la provincia, se procedió a recorrer el pueblo y observar sus adecuaciones a los tiempos, la belleza de sus rincones y el perfecto perfilado de sus paredes, peculiaridad que caracterizaba a la localidad por aquellos entonces.
Seguidamente tuvo lugar un pequeño acto religioso en la única iglesia con la que cuenta el pueblo.
Acto seguido subieron a la tribuna las autoridades pertinentes, entre ellas el alcalde del pueblo, don Cristóbal Becerra Cortés. Según la prensa del día, el acto comenzó con la lectura del acta del jurado del XIII Premio de Embellecimiento de los Pueblos de la Provincia. Benaoján obtuvo el primer premio, haciendo le entrega el presidente de la Diputación de un pergamino donde se recoge el galardón. A continuación, el Gobernador Civil otorgó el premio económico,3 que ascendía a 250.000 pesetas. Parece que, en algún momento del acto, el alcalde de Málaga hizo entrega de las llaves de la ciudad, convirtiéndose así Benaoján por un día en la capital de la provincia.
Según parece, el alcalde del pueblo, emocionado y cortado continuamente por los aplausos, se dirigió a los congregados, resaltando que era un día grande para el pueblo, y haciendo patente que lo logrado había sido esfuerzo de todos, pero quiso dedicarle el protagonismo a las mujeres, quienes con su esfuerzo y voluntad había logrado ser el pueblo más bonito de la Serranía.
Tras diferentes alocuciones de las distintas autoridades, tomó la palabra el poeta malagueño Manuel Alcántara, quien realizó una exaltación a la provincia, partiendo, pasando y concluyendo con nuestro municipio. Desgraciadamente entre la documentación(4) que conserva el archivo municipal no se encuentra el guión de dicha alocución, imposibilitando el estudio y conocimiento de lo que resaltó.
Seguidamente el elenco de alcaldes fue ofreciendo diversos regalos5 al Ayuntamiento de la localidad. De éstos se pensó poner una exposición permanente, pero desgraciadamente se fueron disipando con las sucesivas legislaturas. Afortunadamente, la corporación actual está llevando a cabo un proceso de recogida por las distintas dependencias municipales en las que han estado almacenados y en proceso de deterioro; pero algunas pérdidas han sido irreparables, tal es el caso del mural cerámico que se colocó en la “Peña del Cruce” que, aunque se encontraba muy deteriorado, se optó por eliminarlo en vez de restaurarlo.
Sobre las dos de la tarde se ofreció una copa de vino a las autoridades y población en la cual se dieron los títulos(6) de hijo adoptivo y predilecto de la Villa a don Juan de la Rosa Mateo y don Juan Eugenio Barranco Ramírez respectivamente.
Finalmente, durante la tarde se dieron diferentes actuaciones de mayorettes, coros y danzas, Sección Femenina…
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Notas:
1.-Biblioteca General UMA. Folleto de las bases del concurso.
2.-Archivo Histórico Provincial de Málaga, Sección Gobierno Civil-Premios de Embellecimiento.
3.-Ibiden, ficha donde constan los años de participación y la cantidad otorgada al primer premio de la clase A.
4.-Archivo Municipal Benaoján- A2-10
5.-Ibiden, hay un inventario de todos los regalos que los distintos alcaldes dieron al Ayuntamiento de la localidad.
6.-Ibiden, acuerdo del pleno de la corporación, expediente de otorgamiento de títulos de hijo adoptivo y predilecto.
La mayoría de los datos han sido extraídos de la prensa de aquellos días, ya que en el archivo no se encuentran datos alusivos al acto, salvo los citados de los acuerdos de hijo adoptivo y predilecto y lo referente a los regalos.
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Artículo de Pablo Benítez Gómez publicado en el número 30 de la revista La Serranía en primavera de 2005.